¿Alguna vez te has preguntado qué pisaron los caballos de los reyes antes de que existieran las calles de San José de la Rinconada? No solo es un núcleo moderno y vibrante, estás sobre un suelo que, en el siglo XIII, fue testigo de uno de los episodios más intensos de la Reconquista.Un refugio en la «Rinconada» del Guadalquivir

¿Qué era exactamente un «Hospital de Sangre» en la Edad Media?

El vínculo con la Iglesia de Nuestra Señora del Mayor Dolor
Una de las curiosidades más fascinantes es cómo este hospital dio origen a la devoción religiosa en la zona. Se dice que el propio rey, o sus allegados, dejaron en este lugar imágenes religiosas para consuelo de los enfermos.¿Por qué es una curiosidad que pocos conocen?
- Evolución del núcleo: A diferencia de otros hospitales medievales que se convirtieron en conventos o museos, el de San José se transformó según las necesidades de la población agrícola y, siglos más tarde, ferroviaria.
- Toponimia viva: El nombre de «La Rinconada» y el desarrollo de San José están intrínsecamente ligados a ese campamento real. El hospital fue la primera «piedra» (aunque fuera conceptual) de un asentamiento que hoy es motor de la comarca.
- El descanso del Guerrero: Se cuenta que el hospital no solo atendía a soldados rasos. Por su ubicación estratégica, fue punto de paso de la nobleza que apoyaba al rey, convirtiendo este rincón en un hervidero de intrigas y decisiones que cambiaron el rumbo de España.

San José de la Rinconada: Más que una ciudad dormitorio
A menudo, San José de la Rinconada es vista como una ciudad moderna que creció al calor del ferrocarril en el siglo XX. Sin embargo, este Hospital de Sangre de Fernando III nos recuerda que el municipio tiene un «ADN» de servicio y acogida que se remonta a casi 800 años atrás.
Este hospital fue el precursor de la solidaridad rinconera. En una época donde no había medicina avanzada, el consuelo y la atención al prójimo eran la base de la supervivencia. Es una curiosidad que otorga a San José un valor histórico que compite con el casco antiguo de cualquier capital europea.
¿Dónde imaginar este hospital hoy?
Si visitas San José, te recomendamos acercarte a las zonas más próximas al cauce histórico del río y los antiguos caminos que conectaban con Sevilla. Cierra los ojos y olvida por un momento el sonido de los coches. Imagina las tiendas de campaña, el estandarte real de Castilla y León ondeando y el trasiego de monjes y cirujanos medievales atendiendo a los caballeros bajo el sol de la Vega del Guadalquivir.
Cuando camines por San José de la Rinconada, recuerda que estás en un lugar fundado por la necesidad de sanar. El Hospital de Sangre de Fernando III es el recordatorio de que, bajo el asfalto moderno, late el corazón de la historia medieval más pura.





